Modos de vida: Los jóvenes
Por Franco Vitola
La ciudad es un hervidero de cultura, abundan las trenzas de rastas blancos, chicas y chicos góticos, neo nazis, los de la onda hippie, los que visten de marca, y van a bailar música electrónica con saco y corbata, los que tienen apariencia de poeta salido de bajo un puente, y los que parecen sacados de un circo o de una banda de rap. Todos jóvenes, estudiantes, trabajadores de tiempo parcial o completo, que trabajan para mantener sus hobbies, sus vicios y novias o novios, según sea el caso. Lo mejor de todo es que para nadie es extraño ver tal cantidad de variantes y combinaciones posibles, cada cuál amoldando la moda y sus variantes a sus gustos. Una torre de babel de la moda.
En la ciudad de Barcelona los bares o pubs son tan frecuentes como las bancas para sentarse, casi que por cada manzana hay un par. Las discotecas son los sitios mas visitados, pues el baile, sea cual sea el ritmo, es aquí en todos lados, la excusa perfecta para acercarse y conocer gente.
Los parques sirven para darle una vuelta a la resaca o para desintoxicarse paseando al perro y mirando las chicas europeas de rasgos delicados y finos. Las plazas son -cuando el frío merma y el dinero casi no existe- los lugares predilectos para hacer botellón, todos bien abrigados, se sirven sus tragos y esperan a que les dejen usar lo baños de los sitios circundantes, pues a diferencia de Barranquilla, arbustos perfectos no existen.
En el día se puede uno sentar en la plaza Cataluña,- en el centro de la ciudad- y ver el desfile de inmigrantes latinoamericanos, con rasgos indígenas, llevando de la mano niños que hablan castellano nativo, ese que cuando usan la Z, corren el riesgo de morderse la lengua.
Puedes ver a los Africanos, algunos vestidos con pantalones de cuero y camisas elegantes, otros vestidos para el trabajo duro, de obrero, que es evidente por las botas que llevan, con la cal pegada a los lados.
En las noches, sobre todo los fines de semana, las jóvenes altas vestidas de negro, pasean con botas de tacón fino y cabellos largos. Las menos ostentosas con los pantalones que muestran los interiores y con tenis, y uno que otro piercing en la nariz, boca, u oreja, algunas de ellas incluso más lindas que las más arregladas, pasean rumbo al encuentro de los amigos, de la juerga, o simplemente de un plan mas tranquilo y relajado.
Están los indefinibles, un hombre y una mujer, con piercing entre las fosas nasales, cortados al rape, con una cola de trenzas rastas, pantalones de cuadros negros y rojos, botas de cuero de suela ancha y chaqueta de cuero, acompañados de un perro fiel.
O los jóvenes que montan la bicicleta, con sus ropas normales. O los ejecutivos que a las siete de la mañana van leyendo el diario en el metro, o de los jóvenes Junkies en las calles mendigando para pasar la noche en su mundo, o de los que trabajan recogiendo la basura que todos producimos, todos esos que no pasan de 25 y se están rompiendo el lomo, cargando mercancías desde las tres de la mañana, para poder regresar en la noche y encontrar a sus dos hijos bien alimentados y felices de verle.
Podría seguir con esta lista que cuenta algo de lo que se ve y se vive en la ciudad, la de los jóvenes.
Aquellos que pueden, aún buscan un sentido, buscan una forma de estar y sentirse, de intentan pasarla mejor. Pero también hay otros muchos jóvenes, que no usan mas que ropa de trabajo, se divierten con una cerveza o sus hijos en las piernas contándole el día que pasaron. Son también jóvenes que se duermen -si es que lo hacen- pensando en el futuro, el de sus hijos, que esperan no lo echen a la borda con drogas, en vez de estudiar como el no pudo seguir haciéndolo. Estos son los que hacen el amor para olvidar el mundo sin sentido, a diferencia de los que hacen el amor o tienen sexo par encontrarse un sitio en el mundo, también para ellos sin sentido.
Aunque en Barranquilla no existan tantas variantes, si existe una similitud, los que tienen invierten tiempo y dinero en crear una apariencia, que en muchas ocasiones no tiene nada que ver con un proceso de evolución humana- o búsqueda de respuestas-.
Allá también algunos solo viven para llevar lo suficiente a casa y esperan vivir una vida sencilla, y feliz. No desean brillo de luces, ni champaña, ni siquiera ron o cerveza. Por otro lado otros trabajan para el fin de semana, para la cerveza del sábado después del fútbol y para el domingo en misa, aún con resaca del sábado.
Imagino como se ve siempre el parque Washington –punto de reunión de la gente “bien”- un fin de semana, la rumba que se arma y las conversaciones entre amigos, que aun se repiten que son jóvenes, aunque pisan los treinta y aún viven con sus padres.
O que son unos varones, aún cuando se toman dos tragos y le caen a golpes a la mujer, o los otros, hombres y mujeres que creen que pueden hacer lo que les de la gana, porque que al final se saldrán con la suya y nadie se dará cuenta.
Pero se les escapa el tiempo, y las respuestas han sido postergadas, la vida sigue, y ellos siguen creyéndose inmortales, por siempre jóvenes e inmunes a la muerte, dicen: “todavía queda mucho por vivir”, ¿quien lo dice?, ¿Que dirían los orientales de esto?
Dirán Karma. No Kama Sutra, amigos y amigas.
Eso en unos cuantos años, dejará de ser importante, cuando sus hijos les den preocupaciones graves, a causa de esas fallas de atención que como padres han tenido, esos dolores de cabeza que absorberán toda su energía, harán reaccionar tardíamente a algunos padres, a otros les dará igual, los sacará de su casa diciendo que ya son adultos y se pueden responsabilizar de sus actos, cuando en realidad no hubo verdaderas oportunidades, solo un techo, comida condicionada y malos tratos.
Hay hijos agradecidos y padres generosos, pero también hay sus contrarios.
Karma es esa energía que todo lo regresa a ti, tarde o temprano. Si existe Dios existe el Karma, y si no también, eso es lo mejor, siempre cada cuál recibe su merecido.
La ciudad es un hervidero de cultura, abundan las trenzas de rastas blancos, chicas y chicos góticos, neo nazis, los de la onda hippie, los que visten de marca, y van a bailar música electrónica con saco y corbata, los que tienen apariencia de poeta salido de bajo un puente, y los que parecen sacados de un circo o de una banda de rap. Todos jóvenes, estudiantes, trabajadores de tiempo parcial o completo, que trabajan para mantener sus hobbies, sus vicios y novias o novios, según sea el caso. Lo mejor de todo es que para nadie es extraño ver tal cantidad de variantes y combinaciones posibles, cada cuál amoldando la moda y sus variantes a sus gustos. Una torre de babel de la moda.
En la ciudad de Barcelona los bares o pubs son tan frecuentes como las bancas para sentarse, casi que por cada manzana hay un par. Las discotecas son los sitios mas visitados, pues el baile, sea cual sea el ritmo, es aquí en todos lados, la excusa perfecta para acercarse y conocer gente.
Los parques sirven para darle una vuelta a la resaca o para desintoxicarse paseando al perro y mirando las chicas europeas de rasgos delicados y finos. Las plazas son -cuando el frío merma y el dinero casi no existe- los lugares predilectos para hacer botellón, todos bien abrigados, se sirven sus tragos y esperan a que les dejen usar lo baños de los sitios circundantes, pues a diferencia de Barranquilla, arbustos perfectos no existen.
En el día se puede uno sentar en la plaza Cataluña,- en el centro de la ciudad- y ver el desfile de inmigrantes latinoamericanos, con rasgos indígenas, llevando de la mano niños que hablan castellano nativo, ese que cuando usan la Z, corren el riesgo de morderse la lengua.
Puedes ver a los Africanos, algunos vestidos con pantalones de cuero y camisas elegantes, otros vestidos para el trabajo duro, de obrero, que es evidente por las botas que llevan, con la cal pegada a los lados.
En las noches, sobre todo los fines de semana, las jóvenes altas vestidas de negro, pasean con botas de tacón fino y cabellos largos. Las menos ostentosas con los pantalones que muestran los interiores y con tenis, y uno que otro piercing en la nariz, boca, u oreja, algunas de ellas incluso más lindas que las más arregladas, pasean rumbo al encuentro de los amigos, de la juerga, o simplemente de un plan mas tranquilo y relajado.
Están los indefinibles, un hombre y una mujer, con piercing entre las fosas nasales, cortados al rape, con una cola de trenzas rastas, pantalones de cuadros negros y rojos, botas de cuero de suela ancha y chaqueta de cuero, acompañados de un perro fiel.
O los jóvenes que montan la bicicleta, con sus ropas normales. O los ejecutivos que a las siete de la mañana van leyendo el diario en el metro, o de los jóvenes Junkies en las calles mendigando para pasar la noche en su mundo, o de los que trabajan recogiendo la basura que todos producimos, todos esos que no pasan de 25 y se están rompiendo el lomo, cargando mercancías desde las tres de la mañana, para poder regresar en la noche y encontrar a sus dos hijos bien alimentados y felices de verle.
Podría seguir con esta lista que cuenta algo de lo que se ve y se vive en la ciudad, la de los jóvenes.
Aquellos que pueden, aún buscan un sentido, buscan una forma de estar y sentirse, de intentan pasarla mejor. Pero también hay otros muchos jóvenes, que no usan mas que ropa de trabajo, se divierten con una cerveza o sus hijos en las piernas contándole el día que pasaron. Son también jóvenes que se duermen -si es que lo hacen- pensando en el futuro, el de sus hijos, que esperan no lo echen a la borda con drogas, en vez de estudiar como el no pudo seguir haciéndolo. Estos son los que hacen el amor para olvidar el mundo sin sentido, a diferencia de los que hacen el amor o tienen sexo par encontrarse un sitio en el mundo, también para ellos sin sentido.
Aunque en Barranquilla no existan tantas variantes, si existe una similitud, los que tienen invierten tiempo y dinero en crear una apariencia, que en muchas ocasiones no tiene nada que ver con un proceso de evolución humana- o búsqueda de respuestas-.
Allá también algunos solo viven para llevar lo suficiente a casa y esperan vivir una vida sencilla, y feliz. No desean brillo de luces, ni champaña, ni siquiera ron o cerveza. Por otro lado otros trabajan para el fin de semana, para la cerveza del sábado después del fútbol y para el domingo en misa, aún con resaca del sábado.
Imagino como se ve siempre el parque Washington –punto de reunión de la gente “bien”- un fin de semana, la rumba que se arma y las conversaciones entre amigos, que aun se repiten que son jóvenes, aunque pisan los treinta y aún viven con sus padres.
O que son unos varones, aún cuando se toman dos tragos y le caen a golpes a la mujer, o los otros, hombres y mujeres que creen que pueden hacer lo que les de la gana, porque que al final se saldrán con la suya y nadie se dará cuenta.
Pero se les escapa el tiempo, y las respuestas han sido postergadas, la vida sigue, y ellos siguen creyéndose inmortales, por siempre jóvenes e inmunes a la muerte, dicen: “todavía queda mucho por vivir”, ¿quien lo dice?, ¿Que dirían los orientales de esto?
Dirán Karma. No Kama Sutra, amigos y amigas.
Eso en unos cuantos años, dejará de ser importante, cuando sus hijos les den preocupaciones graves, a causa de esas fallas de atención que como padres han tenido, esos dolores de cabeza que absorberán toda su energía, harán reaccionar tardíamente a algunos padres, a otros les dará igual, los sacará de su casa diciendo que ya son adultos y se pueden responsabilizar de sus actos, cuando en realidad no hubo verdaderas oportunidades, solo un techo, comida condicionada y malos tratos.
Hay hijos agradecidos y padres generosos, pero también hay sus contrarios.
Karma es esa energía que todo lo regresa a ti, tarde o temprano. Si existe Dios existe el Karma, y si no también, eso es lo mejor, siempre cada cuál recibe su merecido.
on June 6, 2008 on 10:38 pm
ey…yo tambien me llamo franco vitola jajaja tengo 14 años y vivo en bs as
argentina jajaja
suerte con mi nombre!!
on January 26, 2009 on 4:54 pm
[...] en habitaciones juveniles en donde se busca contrarrestar la inquietud y vida apresurada de los jóvenes de hoy. Es más, ellos mismos sentirán estar en un ambiente de relax total que les ayudará a [...]
on July 15, 2010 on 1:44 pm
[...] necessary especially in youth rooms where concern and seeks to counteract the fast-paced life of young people today. Moreover, they feel themselves to be in an atmosphere of total relaxation that will help [...]
on September 29, 2010 on 3:36 pm
los jovenes somos impulsivos